La Alianza por la Competitividad de la Industria Española calcula que el encarecimiento del gas y la electricidad costará a la industria manufacturera casi 7.400 millones de euros hasta final de año. El 70% de ese impacto se concentrará entre septiembre y diciembre, justo cuando expiran buena parte de las ayudas.
La tensión en el estrecho de Ormuz ya no es solo un titular de política internacional. Se ha convertido en una partida más de la cuenta de resultados de miles de empresas españolas. La Alianza por la Competitividad de la Industria Española, que agrupa a nueve de los principales sectores industriales del país, ha puesto cifra al golpe: cerca de 7.400 millones de euros en costes energéticos adicionales desde el inicio del conflicto en el Golfo Pérsico hasta el cierre de 2026.
Según sus estimaciones, elaboradas a partir de los mercados de futuros de gas (TTF) y electricidad (OMIE), unos 4.220 millones corresponden al encarecimiento del gas y alrededor de 3.175 millones al de la electricidad.
Un otoño especialmente caro
El dato más preocupante no es el total, sino su reparto en el tiempo. Durante los seis primeros meses de crisis, la industria habría soportado un sobrecoste aproximado de 2.337 millones. Las cotizaciones actuales anticipan más de 5.000 millones adicionales solo entre septiembre y diciembre.
Los precios explican por qué. El gas ha superado los 80 euros por megavatio hora y el mercado eléctrico diario ha rondado de media los 150 €/MWh en septiembre, frente a los 61 €/MWh del mismo mes de 2025. Los últimos datos confirman la tendencia: el jueves 24 de septiembre el mercado mayorista se situó en 157,24 €/MWh, tras cuatro días consecutivos de subidas. NoticiasTrabajo
El portavoz de la Alianza, Carlos Reinoso, ha resumido la situación como una circunstancia «excepcional que requiere medidas excepcionales», y ha recordado que la crisis no ha creado los problemas de competitividad de la industria, pero sí los ha agravado.
Qué puede hacer una empresa ahora
Ninguna empresa puede controlar el precio del gas, pero sí cómo está contratada su energía. Desde Blue Energy vemos cada día facturas de pymes y negocios con margen de mejora que no depende del mercado, sino de decisiones que se tomaron hace años y nadie ha revisado. Estos son los puntos que conviene analizar antes de que llegue lo más duro del invierno:
Revisar el tipo de contrato. Las tarifas indexadas trasladan directamente las subidas del mercado mayorista a la factura; las tarifas del mercado libre tampoco escapan a las revisiones de precio. Pasar a precio fijo puede aportar estabilidad, pero firmar en plena subida sin analizar la curva de consumo puede salir caro. La decisión tiene que tomarse con datos, no con prisa. OCU
Ajustar la potencia contratada. Muchas empresas pagan potencia que no usan o, al contrario, sufren excesos que penalizan. Optimizarla por periodos es de los ahorros más rápidos y no depende del precio de la energía.
Vigilar la energía reactiva. En negocios con motores, maquinaria o climatización, los recargos por reactiva pueden suponer una parte relevante de la factura y suelen corregirse con una inversión reducida.
Desplazar consumos cuando sea posible. La diferencia entre franjas es enorme: el 22 de septiembre, la hora más barata para PVPC rondó los 19 €/MWh, frente a los más de 411 €/MWh de la franja de 20:00 a 21:00. En contratos indexados, mover procesos a las horas centrales del día tiene un efecto directo. El Independiente
Leer las comunicaciones de la comercializadora. Revisiones de precio, renovaciones automáticas y cambios de condiciones llegan por correo y pasan desapercibidos. En un contexto así, cada notificación importa.
Plantear el autoconsumo a medio plazo. Producir parte de la energía que se consume es la forma más sólida de reducir la exposición a la volatilidad del mercado en el futuro.
Asesoramiento para decidir con criterio
En momentos de volatilidad, la diferencia entre una empresa que sufre la crisis y otra que la amortigua suele estar en tener a alguien que analice su caso concreto. En Blue Energy trabajamos con varias comercializadoras, lo que nos permite recomendar la opción que encaja con el perfil de cada cliente en lugar de adaptar al cliente a una única tarifa.
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